Creer que se es lo que Dios dice que somos

“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.” (Hebreos 11:11) (Génesis 18:11-14)

 

– En Sara vemos a álguien que recibe una palabra y no la cree, es más se rie. No solo es duda, sino que es que ni la acepta.

– Pero nos dice el texto que sara recibe fuerzas siendo esteri y no teniendo edad. La fe produce fuerzas donde no las hay, con la fe la hormiga recibe la fuerza del búfalo.

– La fé te fortalece en momentos difíciles. cuando te ries de lo que Dios tiene para ti es cuando tienes que ejercer fe para fortalecerte y hacerte conquistador de promesas.

– Aquella palabra le quedaba grande a Sara y a sus posibilidades. Cuando Dios te da una palabra siempre te va a quedar grande, vas a pensar que no es posible.

– A Jeremias Dios le dijo “Antes de que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te dí por profeta a las naciones. Y yo dije: !Ah! !Ah, Señor ! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y me dijo El Señor: No digas: Soy niño; porque a todo lo que te envie irás tú, y dirás todo lo que te mandé. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová” (Jeremias 1:5-8) Jeremias no creyó la palabra de Dios, el se vió pequeño, no se vió con capacidad de hablarle al resto del pueblo de Israel. Pero Dios le dice el secreto, “Contigo estoy” Deja los miedos que te impiden creer lo que Dios tiene para ti. No mires tus posibilidades en ti, mira tus posibilidades en Dios. No te mires a ti, mira lo que Dios dice de ti.

– Dios dice de ti grandes cosas, ¿Te ries como Sara?

– A la mente humana le cuesta trabajo creer lo que Dios va a hacer. Todas las promesas de Dios nos quedan grandes. Y no solo hablo de profecias, toda la Biblia está llena de promesas de Dios para que tú las creas.

1.- Eres Salvo.- (Juan 3:16) Te sientes pequeño, pecador, que no mereces nada, pero Dios te dice que eres salvo. Tu te miras y te das cuenta de tu pecado y no ves posible que vayas al cielo, pero Dios dice que eres salvo.

2.- Erres vencedor.- “Somos más que vencedores” (Romanos 8:37). Toda tu vida en derrota. Llegas a la iglesia, recibes al Señor y Dios dice que eres vencedor y te proyecta hacia cosas grandes. Dejas de pensar en ser un empleado, ahora quieres ser empresario. No te conformas con ser un cristiano que se arrastra, sino que quieres ser un cristiano que hace que las cosas ocurran en Dios. Tu sabes tu destino es la victoria y buscas vencer para Dios.

3.- Eres heredero.- (Galatas 3:29). Herederos de Dios. Un heredero puede no tener nada, pero cuando recibe la herencia es rico. Comienza a creer que todo lo de Dios es para ti. Te ves con dones, es tu herencia, te ves predicando a multitudes, es tu herencia, te ves empresario, es tu herencia.

– Ser heredero no quieres decir ser vencedor, Un heredero puede tenerlo todo, y perderlo todo, es preciso andar en las leyes del reino para pasar de heredero a triunfador.

4.- Eres rey.- ” Y nos hizo reyes sacerdotes” (Ap 1:6).- Vas a reinar, a gobernar. Crees que el rey te ha hecho rey para gobernar. Tomas autoridad sobre principados. Antes todo te derrumbaba (drogas, vicios, ira, mentira, etc…) pero ahora tu gobiernas sobre todo, incluso sobre ti.

5.- Eres sacerdote(Ap 1:6).- Entiendes que tienes acceso a Dios, y a todo lo de Dios, que puedes entrar en la presencia de Dios. Ya no estás al margen de Dios, puedes vivir continuamente en la presencia del Dios Altísimo.

6.-Eres santo.- “Según nos escogio en el antes de la fundación del mundo, par que fuesemos santos y sin mancha delante de el.” (Ef 1:4) Te ves tan pecador. Ves que haces cosas que a Dios no le agrada y no crees que Dios pueda usarte. Pero ahí recibes fuerzas y comienzas a vencer el pecado aún cuando caes, te levantas sabiendo que eres santo.

7.- Eres el gozo de Dios.- “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2) Dios fue a la cruz porque puso un gozo delante de él para morir, hubo un gozo que hizo que Jesús muriera. Ese gozo eras tu, era verte salvo. Dios se goza de salvarte, y es más murió porque tu fuistes el gozo que le animo a dar su vida.

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