Función de la iglesia (evitar sufrimiento innecesario a la gente)

Los cristianos estamos en este mundo con una función, evitarle el sufrimiento innecesario a la gente.

Hay un sufrimiento necesario porque es el que nos hace ser mejores, aprender más y llegar más lejos.
La universidad del sufrimiento es una de las mejores universidades de la vida.

Hay un sufrimiento innecesario que es el que tenemos por vivir apartado de las bendiciones de Dios.
Es el sufrimiento que nos hace ser peores, aprender menos y llegar menos lejos.

Los cristianos estamos en este mundo con una función, evitarle el sufrimiento innecesario a la gente.

¿Como evitamos ese sufrimiento innecesario?
Dos historias: Fábula de la rana y del escorpión.
Chiste de la señorita reivindicativa.

1.- Transmitiendo esperanza. –
“En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12)
Esta es la situación de la gente, viven sin esperanza y sin Dios en el mundo.
Vivir así en el mundo no es nada bueno.

“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza” (I Tesalonicenses 4:13).
La muerte es una de las mayores desesperanzas de aquellos que no tienen a Dios.
“Perder a un ser querido y no volverlo a ver”.

“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).
Nuestro Dios es el de la esperanza, cuando estamos con Él tenemos esperanza, pero además tenemos gozo y paz a través del poder del Espíritu Santo.
Transmitiendo esperanza evitamos un sufrimiento innecesario a la gente.

2.- Transmitiendo propósito. –
Mucha gente piensa: “¿Para qué es la vida?, ¿para qué nací?, ¿para qué vivo?”.
En el mundo si existen propósitos:

a.- Propósito animal. – Comer, reproducirse, existir. No hay nada más, somos iguales que una flor o una mosca, solo estamos aquí mientras el cuerpo aguante y eso es lo que hay que hacer, existir sin más.
“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos” (I Corintios 15:32).

b.- Propósito de poder. – Hay gente que toda la meta de su vida es estar por encima de los demás y ejercer poder sobre ellos.
Quieren destacar, ser importantes, tener fama, poder, etc.
Este propósito a veces va unido al propósito animal, van los dos juntos.
Esto suele acabar en desengaño, al final de sus vidas igual que en “ciudadano Kane” se acuerdan del trineo que tenían cuando eran pequeños.

c.- Propósito humanitario. – Este es más elevado, lleva al hombre a ayudar a otros hombres por el hecho de que son de la misma especie.
Para muchos es el Este es más elevado, puede acabar siendo una religión donde el dios es el propio ser humano, o una lavadora para limpiar conciencias.
Este propósito, si bien no es el perfecto, sin embargo, al tener mucha coincidencia con principios bíblicos da mucho gozo y alegría a los que los practican.
Los principios bíblicos funcionan, aunque los aplique un impío, al igual que la luz se enciende cuando aprietas el interruptor, aunque no seas electricista.

d.- Propósito según Dios. – Hacer la obra de Dios en esta tierra, ayudando a la gente a que eviten el sufrimiento innecesario aquí en la tierra, y gozarnos con Dios en el cielo por la eternidad.
El propósito de Dios no acaba en la tumba, es eterno.

3.- Transmitir descanso. –
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Filipenses 4:6).
El descanso genuino viene de Dios, los discípulos de Dios aprenden a vivir en ese reposo y transmiten esta valiosa información a aquellos que la quieran oír.
Esto no es solo repetir deseos, es tener la seguridad de que Dios va a actuar.
Caso de los hermanos que querían casarse y no tenían papeles, obedecieron y ya tienen hasta cita para la boda.
Dios es real y contesta las oraciones, el que sabe esto y lo practica tiene descanso interno.
El propósito de la iglesia es evitarle este sufrimiento innecesario a la gente. Pueden descansar en Dios y ver la mano de Dios en sus vidas.

4.- Recibir dirección. –
El discípulo es dirigido por Dios, y esto es garantía de éxito en lo que emprendemos.
Si Dios te dice que vayas por un camino, y lo haces, vas a llegar al destino.
Dios apoya sus planes no los tuyos, por eso si queremos tener éxito en la vida hemos de buscar la voluntad de Dios para seguirla y tener éxito, porque los planes de Dios se cumplen.
Tomar decisiones en la vida no es fácil, uno no conoce el futuro, y las posibilidades de equivocarnos son muchas, y una mala decisión puede producir grandes tragedias.
Dios nos muestra que hacer con su palabra y con sus siervos.
“Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio” (Ezequiel 44:23).
Los siervos de Dios estamos para indicar la diferencia entre lo santo y lo profano, lo limpio y lo no limpio, ya que este mundo dirigido por Satanás tiene por meta confundir al ser humano y que piense que haciendo lo malo en realidad está haciendo lo bueno.
En el día a día los cristianos también nos manchamos del polvo del camino, el mundo se pega a las suelas de nuestros zapatos y acabamos metiéndolo en nuestros hogares, por esto es preciso que haya una voz que nos ayude a discernir y diferenciar para que podamos hacer lo correcto.
Este mundo va a tratar de desviarnos, por eso Dios pone a los pastores como faros para que la gente no se estrelle sobre la roca.
Los pastores estamos para evitar sufrimientos innecesarios a los hermanos.

5.- No esperar recompensa de la gente. –
Vamos a ayudar a muchos, vamos a darles esperanza, propósito, descanso y dirección, pero habrá algunos que a pesar de esto te atacarán y te traicionarán.
No esperes aplausos, no esperes que la gente te valore, la gente va a lo suyo y en muchos casos lo único que quieren es utilizarte.
Te eres válido mientras ellos sacan provecho de ti, luego a la basura como el chicle al que se le acabó el sabor.
“Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos;14 y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos” (Lucas 14:14).
No esperes recompensa de la gente, hay una recompensa que Dios va a darnos, y esta es la única que vamos a recibir, las demás si vienen bien, pero si no, no pasa nada, ya que no la esperamos ni la buscamos.
La gente actúa como el escorpión: “Es su naturaleza”.
Tu actúas como tienes que hacerlo porque “eres un caballero”, el llamado está en ti, eres un siervo de Dios y esto es algo que te nace, el Espíritu Santo te lleva a hacer lo que tienes que hacer.

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