La sabiduría oculta

Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; 4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios 6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. (I Corintios 2:1-8).

Pablo está hablando a los corintios, y les recuerda cosas que ocurrieron en su anterior visita a Corinto.

Corinto es una ciudad griega, y allí como en toda Grecia es normal hablar con razonamientos y con lógica humana.

En Grecia se creía en cosas espirituales, pero todo tenía que pasar por la mente y el razonamiento humano, y en este lugar tan mental, donde la elocuencia era la norma de conducta, Pablo se desmarca de esta manera de entender la comunicación, que el describe con la frase: “con palabras persuasivas de humana sabiduría” y les habla de una forma completamente diferente.

¿Cómo habló Pablo y que actitud tuvo?

1.- Predicó un evangelio que ofende. 

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a este crucificado” (V.2).

El evangelio tal cual es, sin florituras ni adornos.

El evangelio ofende:

  • Es ofensivo que te digan que tus razonamientos no valen.
  • Es ofensivo que te digan que tus intereses no son lo más importante, te dice que pongas primero el reino de Dios.
  • Es ofensivo que te digan que tu no puedes salvarte que sin Cristo no puedes.
  • Es ofensivo que te digan que tienes que negarte a ti mismo.
  • Es ofensivo que te digan que no pelees por lo tuyo, sino que dejes que lo haga Dios por ti.
  • Es ofensivo que te digan que tu solo no puedes y que necesitas la iglesia.
  • Es ofensivo que te digan que has de someterte a un pastor.

Durante un tiempo de mi vida quise quitar del evangelio las cosas que yo pensaba que ofendían, quise hacer un evangelio “light” que todo el mundo aceptara.

Pero no sirvió, le quite al cartucho la pólvora, no vale para nada.

El evangelio ofende porque nos muestra la realidad, somos una raza caída, que el mal mora en nosotros y que vamos al infierno y no tenemos escapatoria si no aceptamos a Jesús.

2.- Estuvo en humildad.

“Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor” (V.3).

No predicó en orgullo y como un sabelotodo, sino como alguien que conoce sus fragilidades.

El predicador que Dios usa es aquel que se sabe débil y tiene temor de no llevar el evangelio con la efectividad que Dios quiere que llegue.

La persona que se siente débil busca a Dios, se acerca a Dios por eso es útil en el Reino de Dios y por eso Dios le usa.

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (II Corintios 12:9).

El poder de Dios se perfecciona en los que se saben pequeños y débiles.

Dios busca a gente frágil para hacer cosas grandes.

Cuanto menos hay de ti, más puedes llenarte de Dios.

3.- Dos tipos de Sabiduría. 

Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder” (V.4).

La sabiduría es importante, no podemos volver a hacer locuras típicas de niños, pero es bueno destacar dos tipos de sabiduría: La humana y la divina.

La sabiduría humana. – Es aquella que sale de la mente humana para satisfacer los deseos del ser humano sin más. No siempre, pero en algunos casos está inspirada por el diablo.

Busca los intereses del hombre, busca lo que el hombre quiere, no busca hacer la voluntad de Dios.

En muchos casos ni siquiera busca la verdad, solo trata quedar por encima de los demás con sus argumentos.

La sabiduría divina. – Viene de Dios y busca que el reino de Dios se extienda en la tierra.

No busca el interés humano, sino el divino.

A pesar de que se buscan los intereses de Dios y se descartan los humanos, es la sabiduría que más bendice al ser humano, ya que “Buscad primeramente el reino de Dios y todas las demás cosas os serán añadidas”.

La sabiduría humana consigue logros, pero deja vacío al hombre, la divina consigue mejores logros y da plenitud al ser humano.

La sabiduría humana se basa en la persuasión, que es convencer con razonamientos y la sabiduría divina es con “demostración del Espíritu y de poder”.

4.- La palabra ungida transmite algo especial.

No es algo que esté vinculada a los razonamientos, aunque tiene razonamientos, sino que hay un algo especial, el Espíritu Santo transmite bendición a los que oyen y las almas son edificadas y bendecidas.

Dios habla personalmente a la gente incluso de cosas que los cristianos no estamos hablando, porque el Espíritu santo se mueve en la vida del oyente.

El poder no solo está asociado al mover del Espíritu Santo en el oyente, sino que además Dios actúa de manera que el oyente ve y comprueba que hay mucho más que el razonamiento que oyó, ya que en su vida se producen hechos sorprendentes y milagrosos.

Testimonio del borracho que se convirtió y sus amigos se reían de él diciéndole que, si de verdad podía creer que Dios puede convertir el agua en vino, y el le dijo que lo que si puede convertir el vino que no se tomó en mesas, muebles, comida y paz en su casa.

5.- Una fe bien cimentada. 

“Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (V.5).

Dios no quiere convencidos, quiere convertidos.

Los convencidos están hasta que otro no venga con otro razonamiento y le convenza de otra cosa.

Los convertidos son los que han nacido de nuevo, los que Dios les ha transformado, los que han tenido un encuentro con Jesús.

El poder de Dios puede hacer que alguien se arrepienta, que cambie de camino, que deje lo que antes hacía, que deje el alcohol, las drogas, y cualquier otra cosa.

La meta de la iglesia no es llenar la mente de información, sino que las vidas cambien.

El poder de Dios cambia lo que los razonamientos no pueden cambiar.

Una fe bien cimentada se mantiene cuando vengan vientos y tempestades.

6.- El evangelio es sabiduría. 

“Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen” (V.6).

El evangelio y la revelación de Dios es difícil de entender, a no ser que antes nos hayamos convertidos.

“La Palabra de La Cruz: Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; mas a los que se salvan, es a saber, a nosotros, es potencia de Dios” “I Corintios 1:18).

La madurez es algo muy amplio, pero aquí se refiere a la sabiduría que viene de Dios y nos lleva a convertirnos a Él.

La sabiduría no es de este siglo, no explica las cosas según la gente las entiende, sino que es totalmente diferente, una persona que no tiene a Dios en su corazón no puede entender la mayoría de las cosas que viene en el evangelio, y lo que es peor lo va a malentender y llegar a conclusiones diferentes a las que Dios dice en su palabra.

7.- El evangelio es sabiduría oculta. 

Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria” (V.7)

El evangelio ha sido por siglos un misterio que nadie ha entendido hasta la llegada de Jesús a la tierra.

Era un misterio que alguien ocupara el lugar del cordero en el altar del sacrificio y muriera para perdón de pecados.

Eso ya estaba en el antiguo testamento, y de hecho se hacía una vez al año, pero nadie pensaba que el cordero iba a ser sustituido por una persona.

Jesús fue “el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, esto ha sido un misterio revelado en el Nuevo Testamento.

El evangelio es sabiduría porque produce beneficio al que lo vive.

Beneficio en esta tierra y beneficio eterno.

Es sabio actuar de manera que las cosas te vayan mejor.

¿Es sabio poner la otra mejilla? Si alguien te da en una mejilla y tu le devuelves ¿Piensas que va a quedarse quieto? No, viene otra, y luego otra, al final pueden haber heridos o incluso muertos si se unen a la pelea amigos y familiares. Si alguien de da en una mejilla y no la devuelves solo hay un contusionado leve.

8.- Tu entiendes lo que no entendieron la gente importante. 

“La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria” (V.8).

El evangelio nos hace entender cosas que reyes y gobernantes no entendieron.

Dios quiere que seamos sabios y entendidos en las cosas del reino.

Dios busca una iglesia que dependa de Él, que acepte la locura del evangelio, que crea que el poder de Dios se manifiesta en nuestra debilidad.

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