“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo” (V.4)

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere” (I Corintios 12:7-11).

 

Dios, el Hijo, se manifiesta en la iglesia a través del servicio de los hermanos, y los ministerios.

Dios, el Padre, se manifiesta en la iglesia a través de operaciones.

Dios, el Espíritu Santo, se mueve en la iglesia a través de los dones.

Dios tiene un plan, un propósito, y su voluntad es que ese plan se realice bien y para esto utiliza a la iglesia y la apoya.

La misión de la iglesia es hacer que el plan de Dios se haga realidad en la tierra “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

Toda la trinidad al completo trabaja para que el reino de Dios se establezca, y la iglesia de Dios tiene que trabajar para que esto se haga realidad.

El Espíritu Santo trabaja dando dones para que la voluntad de Dios se haga, es el encargado de capacitarnos para que podamos hacer bien la tarea.

Los dones son la habilidad para hacer las cosas que el Espíritu Santo nos da para que lo hagamos bien.

 

1.- Los dones son repartidos.

“A cada uno le es dada” (V.7) De alguna manera el Espíritu Santo reparte esta habilidad, sus dones a la iglesia. No los concentra en alguien en concreto, sino que los reparte a todos los cristianos según vaya haciendo falta.

 “A cada uno” La obra de Dios ha de ser realizada por todos los miembros de la iglesia.

 

2.- Manifestación.

“Le es dada la manifestación del Espíritu” (V.7).

La palabra “fanerosis” significa manifestación, exhibición, expresión.

No son cosas ocultas, se ven, se notan y somos conscientes cuando ocurre.

Claro que una cosa sea manifiesta no quiere decir que todos las vean, hay quienes no ven un elefante que se les ponga delante.

Dios va a manifestarse en la iglesia a través del Espíritu Santo.

Podemos decir que la habilidad del Espíritu Santo se reparte entre los miembros de la iglesia y todos pueden ver en la reunión de los santos que Dios está presente.

Conocí un pastor tartamudo que predicaba maravillosamente y cuando se subía al púlpito ni tartamudeaba.

Era manifiesto que un don del Espíritu Santo actuaba en él. ¿Qué don era? No lo sé, era una manifestación del Espíritu.

 

3.- Para provecho.

Beneficio, utilidad. Lo del Espíritu Santo en la iglesia es bueno y beneficioso.

Cuando los dones se usan de la manera correcta todos somos beneficiados.

Los dones son dados a todos los cristianos para beneficio de todos los cristianos.

La palabra que se usa aquí es “sunfero” que tiene relación con el provecho colectivo, con el bien común.

Se aleja mucho del concepto del bien individual.

El plan de Dios es para provecho nuestro. Moverse en los dones es un acto de generosidad ya que se busca más el provecho de los demás, el bien del reino de Dios, antes que el propio.

 

4.- Listado de dones.

Desde el versículo 8 al 10 vemos un listado de dones.

Lo es el único listado que vemos en la Biblia, en romanos 12 vemos otro listado donde algunos coinciden y aparecen también y otros no, a la vez que aparecen otros distintos.

“De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría” (Romanos 12:6-8).

 

Haciendo una unificación:

  • Palabra de sabiduría.
  • Fe
  • Milagros
  • Discernimiento de espíritus.
  • Lenguas diversas.
  • Interpretación de lenguas.
  • Enseñanza.
  • Don de repartir.
  • Don de misericordia.
  • Palabra de ciencias.
  • Sanidades
  • Profecía.
  • Don de servicio.
  • Don de exhortación.
  • Don de presidencia.

 

En la lección 27 del libro de discipulado se habla más ampliamente de este tema y vemos como los dones pueden agruparse por bloques:

 

a.- Dones para el crecimiento espiritual: Profecía, enseñanza, sabiduría, conocimiento, exhortación, lenguas, interpretación de lenguas, discernimiento, fe, dar.

b.- Dones para el crecimiento numérico: Milagros, misericordia, sanidades.

c.- Dones para el crecimiento de la vida corporativa de la iglesia: Administración, ayuda.

 

En otros pasajes también vemos otros dones que no aparecen en ninguno de estos dos listados en (Éxodo 31:1-5) “Y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 4 para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce” vemos como el Espíritu Santo unge para realizar manualidades.

“Inventar diseños”. – Don de inventar.

La lista de los dones no es cerrada, está abierta a la necesidad de la iglesia, de manera que hay dones que ni siquiera vienen en la Biblia reflejado, ya que cuando Dios capacita a alguien para algo, sea lo que sea, es un don del Espíritu Santo.

Posiblemente en la lista de corintios están los dones que más se movían en la iglesia de Corinto, y en la de romanos los dones que más se movían en la iglesia de Roma.

Todo en la iglesia hemos de hacerlo llenos del Espíritu Santo, y Dios va dando sus dones según va surgiendo la necesidad.

 

5.- Todo lo hace el Espíritu Santo.

 “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere” (V.11)

La multiforme manifestación del Espíritu Santo en la iglesia puede llegar a confundir, pero no son varias cosas, son un solo Espíritu Santo repartiendo como conviene lo que la iglesia necesita.

Los dones no son para beneficio de nadie, sino para beneficio de la iglesia en general.

 

6.- Como él quiere.

No intente entender el por qué unos reciben unos dones y otros, otros, la mente humana no puede entenderlo, solo el Dios que nos creó y nos diseñó sabe lo que cada uno puede realizar de la forma más efectiva.

El Espíritu Santo es soberano, no recibe órdenes de nadie de la tierra. Él da a cada uno lo que entiende que debe recibir.

 

7.- Los dones vienen de la necesidad no de los deseos.

Según la necesidad el Espíritu Santo da un don u otro, no depende de lo que yo quiera, sino de la necesidad que se presenta.

Las necesidades han de ser suplidas llenos del Espíritu Santo y dejando que los dones operen en nosotros.

Los dones son una de las herramientas para realizar el plan de Dios.

No son para jugar, ni para presumir, sino para que la obra de Dios se realice de manera eficaz.

Si la necesidad es material el Espíritu Santo nos capacita materialmente, y si es espiritual nos da el don preciso para que nos movamos a nivel espir

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