Pablo es juzgado en Jerusalén

“Habiéndole hecho señal el gobernador a Pablo para que hablase, éste respondió: Porque sé que desde hace muchos años eres juez de esta nación, con buen ánimo haré mi defensa. 11 Como tú puedes cerciorarte, no hace más de doce días que subí a adorar a Jerusalén; 12 y no me hallaron disputando con ninguno, ni amotinando a la multitud; ni en el templo, ni en las sinagogas ni en la ciudad; 13 ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. 14 Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas; 15 teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. 16 Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres. 17 Pero pasados algunos años, vine a hacer limosnas a mi nación y presentar ofrendas. 18 Estaba en ello, cuando unos judíos de Asia me hallaron purificado en el templo, no con multitud ni con alboroto. 19 Ellos debieran comparecer ante ti y acusarme, si contra mí tienen algo. 20 O digan éstos mismos si hallaron en mí alguna cosa mal hecha, cuando comparecí ante el concilio, 21 a no ser que estando entre ellos prorrumpí en alta voz: Acerca de la resurrección de los muertos soy juzgado hoy por vosotros. 22 Entonces Félix, oídas estas cosas, estando bien informado de este Camino, les aplazó, diciendo: Cuando descendiere el tribuno Lisias, acabaré de conocer de vuestro asunto. 23 Y mandó al centurión que se custodiase a Pablo, pero que se le concediese alguna libertad, y que no impidiese a ninguno de los suyos servirle o venir a él. 24 Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. 25 Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré” (Hechos 24:10-25).

 

Los judíos atacan a Pablo y Félix, el gobernador, oye las dos partes.

 

1.- Siempre hay que oír las dos partes. –

Esto es vital en cualquier discusión, si no queremos crearnos falsos conceptos.

En toda discusión se mira las cosas según nuestras perspectivas, formas de ver la vida e intereses.

“En toda discusión hay tres verdades, la de uno, la del otro y la auténtica”.

 

2.- Pablo creía en la Biblia. –

“Sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas” (V.14) le atacaban de ir contra la Biblia, pero Pablo da testimonio de que creía en ella.

La gente nos va a atacar diciendo que no creemos en cosas que sí creemos.

Los cristianos creemos en las escrituras, estas son la base de nuestra fe.

La tradición y escritos de otras personas, son importantes, pero nunca pueden ir en contra de lo que Dios dice en su palabra.

 

3.- Creía en la resurrección de los muertos. –

“Ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos” (V.15) los muertos van a resucitar y todos vamos a ser juzgados por Dios.

La vida en esta tierra no es eterna en el cuerpo que tenemos, pero va a serla en el cuerpo glorificado que Dios nos va a dar.

 

4.- Saber que seremos juzgados nos ayuda a no ofender a Dios. –

“Procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios” (V.16) tener conciencia de que Dios nos ve y nos va a juzgar hace que intentemos hacer las cosas lo mejor posible.

Ejemplo. Deje durante dos meses a España sin leyes ni castigo. Todo el mundo puede hacer lo que quiere (matar, robar, etc.) y no va a pasarles nada. Esto convertirá a España en un infierno.

Saber que vamos a ser juzgados nos ayuda a actuar con “una conciencia sin ofensa ante Dios”.

 

5.- Félix ve la diferencia. –

El gobernador Félix ve la diferencia que había entre los judíos no cristianos y el judío convertido a Cristo, Pablo.

La gente va a ver la diferencia entre un religioso y una persona nacida de nuevo.

6.- Vida de Félix y Drusila. –

Félix en este momento había tenido 3 esposas. Drusila tenía 19 años y ya había estado casada, pero Félix le engañó a través de un mago judío que la engatusó para que dejase a su marido y se fuese con Félix.

Con todo, a pesar de ser así, ve que Pablo hace las cosas bien y trata de ayudarle “Y mandó al centurión que se custodiase a Pablo, pero que se le concediese alguna libertad, y que no impidiese a ninguno de los suyos servirle o venir a él” (V.23).

 

7.- Drusila quiere saber. –

“Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo” (V.24).

La fe judía (religiosa) de Drusila le hace querer conocer más, por eso llama a Pablo.

“Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (I Pedro 3:15).

Hemos de estar siempre preparados para predicar acerca de la fe que nos ha abierto las puertas a nosotros, pero también abre bendiciones a otros, comparte tu fe.

 

8.- El evangelio espanta. –

La vida de pecados, de mala persona, de adultero y de maldades de Félix hizo que se espantara ante el evangelio.

El evangelio espanta o convierte.

Muchos vienen a la iglesia y al oír el evangelio se van y no vuelven nunca más. El evangelio espanta.

 

9.- 3 cosas que espantaron a Félix. –

Justicia, dominio propio y juicio venidero.

Justicia. – Ser justo en la vida, cosa que Félix lo tenía totalmente apartado de su mente y voluntad.

Dominio propio. – Félix desconocía totalmente el significado de esto. El hacía lo que quería, cuando quería y cualquier capricho tenía que ser suplido (incluso quitarle la esposa a otro).

Juicio venidero. – No podía hacer lo que hacía sin recibir un castigo por eso.

 

10.- “Cuando tenga oportunidad te llamaré”. –

“El camino mañana lleva a la ciudad nunca”.

Más tarde lo vemos, ahora no.

Hoy es el día de salvación, mañana puede ser demasiado tarde.

 

 

 

 

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