Dios trabajando a varias bandas

Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? 8 Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, 9 a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió. 10 Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué. 11 En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. 12 Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena. 13 Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo? 14 Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. 15 Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián. 16 Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre. 17 Mas los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas. 18 Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto? 19 Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas. 20 Y dijo a sus hijas: ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma. 21 Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él dio su hija Séfora por mujer a Moisés. 22 Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena. 23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. 24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios” (Éxodo 2:7-25).

 

Si hay algo impresionante en la Biblia son los encuentros que Dios tiene con los seres humanos: Abraham, Moisés, Pablo, etc.

Cuando Dios se manifiesta a alguien todo cambia, se dan nuevas metas, se cambian destinos.

La humanidad cambió cuando Jesús se hizo carne y tuvo un encuentro con la humanidad.

 

1.- Dios no improvisa.

Vamos a ver en este pasaje la preparación de un hombre para el encuentro con Dios.

Dios está actuando a varias bandas, trabajando con unos y con otros para que al final se haga realidad la liberación de el pueblo de Israel de manos del opresor egipcio.

 

2.- Príncipe.

Moisés era príncipe en el palacio del faraón.

Había sido adoptado por la hija del faraón y estaba en los mejores lugares de Egipto.

Conoció las riquezas de Egipto, conoció los dioses egipcios, conoció a laos sacerdotes de Ra, Amón, Anubis, Osiris, y el resto del panteón egipcio.

Moisés estaba cómodo porque vivía en un lugar cómodo.

 

3.- Conocía su origen.

Sabía que era un privilegiado, pero también sabía que había sido sacado de entre los esclavos.

La madre de Moisés lo crío hasta que dejó de necesitar la leche materna, vivió con su madre un tiempo y posteriormente fue a palacio.

Vivió entre dos aguas, estaba en palacio disfrutando de los deleites de Egipto, pero conocía el triste destino de su pueblo.

Moisés vivía feliz pero torturado en su interior ya que había un conflicto que acabó produciendo un deseo de ayudar a sus hermanos.

 

4.- Desenlace.

Al ver a un egipcio maltratar a un judío, la olla a presión interior estalló y mató al egipcio.

“Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado” (Hebreos 11:24-25).

Este desenlace fue una decisión de Moisés, escogió el bando en el que estar.

El éxito o el fracaso depende de decisiones y las decisiones se toman según donde esté el corazón.

 

5.- Mediador fracasado.

Como quería ayudar a su pueblo daba paseos entre los judíos para aportar lo que podía y encuentra a dos hebreos peleándose y trata de poner paz.

Pero uno de ellos le dice “¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez entre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?”.

Moisés se da cuenta que el haber escondido el cadáver del egipcio en la arena no fue suficiente para ocultar su asesinato y tiene miedo.

 

6.- Faraón le persigue.

Faraón se entera y los temores de Moisés se hacen realidad, el rey trata de matarlo y tiene que salir huyendo.

Atraviesa el desierto del Sinaí y recorre 850 km hasta llegar a Madián.

Pone tierra de por medio, tenía que estar lejos de la amenaza de faraón y acaba a 850 kilómetros de Egipto, en aquel entonces era como irse de una punta del mundo a otra.

 

7.- Sentado en el pozo.

Ya en Madián se sienta al lado de un pozo.

Madián es una tierra desértica, igual que la península del Sinaí, y para desplazarse hay que ir de pozo en pozo.

Llega a un pozo y se sienta a descansar mientras bebe y llena sus odres de agua.

  • Llegan las 7 hijas del sacerdote de Madián, para sacar agua, pero unos pastores le echan de allí.
  • El agua era un elemento muy apreciado y los pozos solían tener dueños, posiblemente Moisés tuvo que pagar para poder tomar agua.
  • Moisés sale en defensa de las muchachas y vence a los pastores por lo que las ovejas pueden beber.

 

8.- Es la segunda vez que defiende a los débiles.

Defendió al judío del egipcio y ahora defiende a estas muchachas para que puedan beber las ovejas.

Moisés tenía que ser muy fuerte físicamente y además tenía un corazón noble que le hacía defender a los débiles.

Dios pone dentro de nosotros sentimientos y actitudes que posteriormente va a usar.

Esa sensibilidad de Moisés fue puesta por Dios en él para posteriormente llamarle.

No todo lo que está dentro de nosotros necesita ser cambiado ya que algunas cosas han sido puestas por Dios desde nuestro nacimiento para darnos el carácter que Él quiere que tengamos.

No todo tiene que ser cambiado, pero todo tiene que ser tocado por Dios.

Dios te diseñó desde antes de tu nacimiento.

Tu carácter, tus sentimientos han sido puestos por Dios dentro tuyo para tocarlos y usarlos para la gloria de Dios.

 

9.- Ser generoso produce beneficios.

El sacerdote de Madián era un hombre con tres nombres: Reuel, Gersón y Ragel.

Al enterarse de que Moisés ayudó a sus hijas lo manda llamar, le da de comer, y al final lo casa con su hija Séfora.

No servimos para recibir, pero cuando damos recibimos “dad y recibiréis”.

Aquí se inicia el proceso de destrucción de todo lo que impedía dentro de Moisés a convertirse en el liberador de Israel. Este proceso duró 40 años.

Dios ha puesto este principio en el universo, dar y recibir, sembrar y cosechar.

Es como la ley de la gravedad, está ahí, lo que sube tiene que caer, si das recibes.

Solo que el recibir no es instantáneo, a veces se toma su tiempo, pero al final el que da es bendecido.

La gente generosa tiene más probabilidad de encontrar a Dios que los demás.

“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, 2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. 3 Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. 4 El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios” (Hechos 10:1-4).

Cornelio era un centurión romano que al ser generoso Dios le honra con la visita de un ángel que le reconoce su generosidad y le dice que Pedro va a venir para hablarle de Jesús y no solo recibe al Señor, sino que además es lleno del Espíritu Santo.

Aprende a ser generoso y serás bendecido por Dios.

Dios puso dentro de ti una generosidad que el egoísmo quiere matar, rómpelo y da.

Si quieres ser bendecido por Dios aprende a desprenderte, Él te quiere bendecir, que tu egoísmo no lo impida.

 

10.- El proceso está en marcha.

Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. 24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios” (V.23-25).

Dios actúa a varias bandas, por un lado, pone generosidad en el corazón de Moisés, además de valor y fortaleza para defender a los débiles.

Por otro lado, la vida continua en Egipto, muere faraón, sube su hijo, pero la situación de los judíos continúa siendo lamentable.

Israel clama a Dios y Él oye.

Hay un plan perfecto de Dios y para que se haga realidad Dios trabaja a varias bandas:

  • Moisés en el desierto.
  • Nuevo faraón.
  • Israel clamando a Dios.

En todos los lugares la cosa está fea, pero Dios está detrás de la historia preparando la liberación de su pueblo.

 

 

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