3 Puertas

“Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. 7 Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos. 8 Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. 9 Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión. 10 Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él. 11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba. 12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando. 13 Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode, 14 la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta 15 Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel! 16 Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos.” (Hechos 12:6-16).

 

Según la RAE puerta es: Armazón de madera, hierro u otra materia que engoznada y asegurada por el otro lado con llave sirve para impedir la entrada y salida.

 

Primera puerta cerrada

 

Pedro estaba encadenado con dos soldados, y además había guardias vigilando la prisión. Humanamente es imposible que se escapara.

 

1.- Pedro duerme.

Cuando todo está mal, cuando está a la espera de un juicio, cuando lo normal es que le mataran, Pedro duerme.

Pedro tenía confianza en Dios, descansaba porque sabía que su vida estaba en manos de Dios.

Cuando usted descansa, Dios se pone a trabajar.

 

2.- Una luz resplandeció.

“Una luz resplandeció en la cárcel” (V.7).

Una cárcel lóbrega, oscura, pero cuando llega Dios todo se ilumina.

Dios trae luz en los momentos más oscuros.

No hay situación oscura que Dios no pueda iluminar.

 

3.- Aparece un Ángel.

El ángel iluminó la celda, despertó a Pedro, hizo caer las cadenas, le dio instrucciones.

Pedro no tuvo que decidir nada, solo obedeció.

Pedro no preguntó nada, solo obedeció.

Cuantos problemas nos evitaríamos si solo obedeciéramos.

 

4.- Vístete.

“Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme” V.8).

Dios está en los detalles. Tenía que salir, por tanto, era necesario que tuviera zapatos y vestidos.

El Dios de los grandes milagros se fija en los pequeños detalles.

Pedro tuvo que hacer su parte y vestirse, porque Dios haga el milagro, esto no quiere decir que nosotros no hemos de poner de nuestra parte.

 

5.- La puerta de hierro.

Representa el poder humano.  (dos soldados, cadenas, Guardas de la puerta, y la puerta de hierro).

Esta puerta representa todo lo que consideramos invencible.

Sin embargo, cede sin esfuerzo ante la acción de Dios.

Herodes había encarcelado a Pedro, sin embargo, ante la acción de Dios ese poder no es nada.

Ninguna circunstancia que hoy nos parezca una cárcel de hierro es demasiado fuerte para Dios.

 

6.- La puerta de hierro se abre sola.

“La puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma” (Versículo 10).

En griego “automate” de donde viene la palabra española automático.

La puerta se abrió sin mediación humana.

Era una gran puerta de hierro que cerraba una prisión romana, era grande y pesada.

Una fuerza sobrenatural abrió la puerta, era un milagro.

 

7.- Todos los planes se frustran.

Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba” (V.11).

Herodes y los judíos querían matarlo, pero Dios destruye sus planes.

No hay plan que Dios no pueda destruir.

Aunque a veces vemos imposibles, Dios tiene poder para hacerlos posibles.

 

8.- Dios es el guardián de las puertas.

Herodes creía que él era el guardián de la puerta, creía que con cadenas, soldados y puertas todo estaba asegurado, pero Dios es el guardián de las puertas.

Las puertas que Dios abre nadie las podrá cerrar y las puertas que Dios cierra nadie las podrá abrir.

 

9.- Ya fuera Pedro entiende.

Entonces Pedro, volviendo en sí” (V.11).

Hasta este momento no era consciente, pareciera que Dios estaba manteniendo la mente de Pedro como en una burbuja, para que no fuera consciente de lo que estaba pasando.

(Experiencia mía de cuando yo me convertí).

Creo que si Dios no hace esto posiblemente Pedro se hubiese asustado y despertado a los guardias.

 

10.- El ángel se aparta.

“Luego el ángel se apartó de él” (V.10)

La función del ángel acabó. Cuando terminó su trabajo se fue.

Dios nos manda los ángeles para ayudarnos mientras los necesitamos.

Algunos los veremos como en el caso de Pedro, pero en muchísimas ocasiones ni siquiera seremos conscientes de que nos están ayudando.

 

Segunda puerta cerrada

 

11.- La casa de María.

Era una casa de oración, cuando había problemas la iglesia se reunía a orar.

La iglesia que cree en el poder de la oración, ora y Dios actúa.

Cuando hay problemas, el pueblo de Dios ora.

 

12.- La puerta de la casa de María.

Es una puerta de madera común, sin embargo, la puerta tarda en abrirse porque Rode, de la alegría y el asombro no la abre y la sencilla puerta de madera se queda cerrada.

Mientras Dios abre puertas de hierro, los hermanos no creen: “Y ellos le dijeron: Estás loca”

Para Dios es más fácil abrir una puerta de hierro, que para los creyentes una puerta sencilla.

Dios puede abrir grandes puertas, y nosotros no podemos abrir pequeñas puertas.

 

13.- Oraban, pero no creían.

Eran gente sincera que oraba de corazón, seguro que, con angustia, pero era más esperanza que fe.

Sin embargo, Pedro es liberado, Dios responde oraciones, aunque tu fe sea débil.

Dios responde aún, cuando no crees, si tu corazón es correcto delante de Dios.

 

14.- El entusiasmo de Rode.

Su alegría, no va acompañada de acción.

Rode no dudó que era Pedro, pero dejó a Pedro fuera de la casa.

A veces nuestro gozo, nuestra alegría, nos hace vivir en un mundo tan especial que se nos olvida actuar.

¡Abre puertas! No solo te alegres cuando alguien la toque.

Dios quiere un pueblo que se goce y que actúe.

 

15.- Cada uno tiene que abrir su puerta.

Dios abre las puertas imposibles de abrir, pero nosotros hemos de abrir las puertas que tenemos delante.

Tu abre lo que puedes que Dios abrirá lo que no puedes.

 

Tercera puerta abierta

 

“Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Juan 10:9)

Jesús es la puerta abierta.

No es la puerta que tenemos que abrir, está abierta.

Jesús es la puerta que está abierta para que tú la pases.

 

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