“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. 6 Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. 9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. 10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. 11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. 16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia” (Juan 1:4-16).
Desde primero de año hay que usar las Balizas V16.
Hay mucha polémica, ya que aparte del precio, muchos dicen que la luz que da no es suficiente para que se vea el coche.
En los accidentes es importante que haya luz para evitar otros accidentes.
1.- Un mundo de oscuridad.
El mundo está lleno de oscuridad, vivimos dentro de un sistema de tinieblas.
Oscuridad en cuanto a la ética, la gente vive en pecado y se enorgullece de eso.
Oscuridad en cuanto a la filosofía, la gente no sabe que creer.
Oscuridad en cuanto a las relaciones.
Oscuridad difundida desde los gobiernos, y oscurantismo en todo lo que hacen.
Oscuridad espiritual, se vive en un mundo donde la gente vive, pero está muerta espiritualmente.
2.- Jesús es la luz.
Desde este primer capítulo del evangelio de Juan, se nos presenta a Jesús como la luz del mundo.
Luz que se abre paso entre las tinieblas, y llega a la gente para deshacer la oscuridad.
3.- Luz como fuente de vida.
“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Sin Cristo no puede haber luz.
Sin Jesús hay existencia, pero no hay vida plena.
Sin Jesús hay conocimiento, pero no hay revelación.
4.- La luz brilla en las tinieblas.
“La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella” (V.5).
Las tinieblas son todo lo que nos envuelve: pecados que se dice que no son pecados, incredulidad en todo lo que Dios dice, rebelión contra Dios y su palabra.
Estamos rodeados de tinieblas, pero este texto nos dice que las tinieblas no prevalecen contra la luz.
Una pequeña luz de una vela puede verse desde más de un kilómetro de distancia si es una noche oscura sin luna.
Cuanto más oscura es la noche, mejor se ve la luz.
La mejor forma de quitar las tinieblas en una casa totalmente oscura es darle al interruptor de la luz, las tinieblas se van solas.
No hay que luchar contra la oscuridad dando golpes, o gritos, solo hay que encender la luz.
5.- Juan el Bautista.
“Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz” (V.6-8).
Juan el bautista no era la luz, pero fue enviado como testimonio de la luz.
Él trabajo de Juan era preparar al pueblo de Israel para que cuando viniera la luz la aceptaran.
No era la luz, pero reflejaba la luz.
No salvaba, pero señalaba al salvador.
En una nación judía desorientada, Juan era la brújula que señalaba la dirección correcta.
Antes de la salvación, Dios nos manda Juanes Bautistas para que nos dirijamos a Él.
6.- La luz fue rechazada.
“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (V.11)
“Lo suyo” singular, “los suyos” plural.
Jesús vino a lo suyo, a hacer el plan de Dios, a ser luz, a mostrar la dirección, a salvarnos.
Pero los suyos, los judíos, no lo recibieron.
¿Por qué? Porque estaban en lo suyo.
La religiosidad, y el orgullo religioso, les hizo creer que no necesitaban la luz.
Si tú estás en lo tuyo vas a rechazar la luz, pero si aceptas el plan de Dios vas a recibir la luz.
Para aceptar lo de Dios tienes que dejar lo tuyo. La vida cristiana es un perder para ganar.
En los aviones, en caso de accidente ordenan que no se lleve el equipaje.
En 1857, el vapor SS Central América navegaba desde Panamá hacia Nueva York, iban más de 400 personas.
Los pasajeros que iban en el barco eran buscadores de oro que regresaban con lo encontrado, y entre todos llevaban toneladas de oro. Llevaban la fortuna en sacos, cinturones hechos de monedas de oro y cofres.
Una tormenta alcanzó al barco, y para que no se hundiera el barco, era necesario que la gente tirara la carga por la borda. Muchos pasajeros se negaron, no querían tirar su oro.
Cuando el barco se hundió, los que se aferraron al oro fueron los primeros que se hundieron, el peso les arrastró.
De los más de 400 personas, solo sobrevivieron 200.
Muchas vidas se habrían salvado si los pasajeros hubieran soltado aquello que creían que les hacía ricos.
El mar se tragó a los que no quisieron soltar, los que no quisieron dejar el oro.
7.- Luz que transforma.
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (V.12).
Recibir la luz, no es solo creer intelectualmente, es abrir el corazón a Dios, es rendirse, es confiar.
La luz no solo ilumina, nos hace hijos.
Si recibe la luz de Dios, usted recibe una nueva identidad, usted es hijo de Dios.
8.- Jesús es la luz verdadera.
Que ilumina al perdido.
Confronta el orgullo y la religiosidad.
Levanta al caído.
Restaura a aquellos que creen que no tienen restauración.
Da vida a los que creen en Él.
9.- Baliza V16.
Empezamos con la Baliza V.16, veamos que dice el versículo 16 de este capítulo primero de Juan.
“Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia” (V.16).
“De su plenitud” de todo lo de Cristo, de su amor, de su verdad, de su poder, de su santidad, de todo lo suyo.
Jesús no da algo limitado ni pequeño, Él da su plenitud.
“Tomamos todos” Hay un acceso universal para recibir lo de Dios, no es algo limitado a un pueblo, ni a un sexo, ni a una clase social, es una bendición para todos los que quieran recibir la luz de Dios.
“Gracia sobre gracia” No es gracia de una solo vez, es gracia que continua a través de nuestras vidas, vivimos en una bendición en la que una gracia reemplaza a la anterior.
No es solo una experiencia inicial, sino que es una obra constante de Dios sobre nuestras vidas.
Cada día viene una gracia nueva de Dios sobre nosotros.
